La propuesta de Dios es mantener una relación íntima con él; será todo o nada. ¿Cuál es la nuestra? Que estemos juntos, pero no tanto; intentar vivir consagrados en muchas áreas de nuestras vidas, pero no en todas. No es fácil dejarlo todo por Dios; muchos invierten el proceso y lo que hacen es pedirlo todo. Vivimos en un mundo materialista y nos cuesta aceptar el concepto de “pérdida”, cuando lo que todos deseamos es “ganancia”. Estos preconceptos nos llevan al sufrimiento. Somos nosotros los que a veces no conocemos la capacidad de Dios o la humanizamos y deformamos al punto de pensar que nuestras pérdidas serán mayores que sus promesas, que nuestros sufrimientos serán más fuertes que su consuelo y protección; nos engañamos pensando que la vida en esta tierra y lo que tenemos, será más valiosa que la que nos espera con él en la vida eterna. ¿Cuál es la clave de aceptación divina? Entender esto nos ayudará a no sufrir por vanos intentos de ganarnos su aprobación. ¿Somos aceptados por...
"¿Por qué sufrimos?" quisiera ayudarte a encontrar un buen “por qué” que te ayude a soportar cualquier “cómo” respecto al sufrimiento.