¿SOBRA PECADO O FALTA ENTREGA?
Cuando las cosas no ocurren como queremos podemos quedar ante la encrucijada o disyuntiva de pensar que hicimos algo mal o que nos falta entrega para esperar confiadamente en Dios. En el fondo de nuestro corazón está la duda: ¿Nos sobra pecado o nos falta entrega? La Biblia nos orienta al respecto, no solo con palabras sino con ilustraciones o ejemplos de vida que nos pueden ayudar en esta situación. El Salmo 42 es uno de los más leídos y disfrutados por creyentes de todas las generaciones porque trata esta cuestión y la resuelve. Se trata de una lamentación y súplica personal que se podría dividir en dos partes; ambas concluyen con el mismo estribillo. La 1° parte (vv. 1-5) trata del sufrimiento de un fiel creyente que se encuentra lejos de Jerusalén y del santuario y clama diciendo: “Cual ciervo jadeante en busca del agua, así te busca, oh, Dios, todo mi ser. Tengo sed de Dios, del Dios de la vida. ¿Cuándo podré presentarme ante Dios?” (v. 1, 2). Es una expresión sincera y prof...