¿LAS INTERRUPCIONES SON PARTE DEL PLAN DE DIOS?
Cuando tenemos un buen plan, lo mejor es encomendarlo a Dios para asegurarnos de hacer su voluntad y que todo salga bien. En realidad, no hay grandes y buenos planes sin Dios. Pero, ¿qué ocurre cuando algo falla e interrumpe el plan consagrado a Dios? Pueden ser esas vacaciones soñadas que están a punto de concretarse pero que se suspenden por un imprevisto; el cambio o ascenso laboral que necesitamos y que lo perdemos sin motivo aparente; un reencuentro esperado que a último momento no se concreta; un accidente o enfermedad que nos cambia la vida; o cualquier otra cosa que conscientemente colocamos bajo la dirección de Dios y de pronto se nos escapa como el agua entre las manos. Es fácil ver el plan divino en las cuestiones importantes o en sus grandes intervenciones positivas en nuestra vida. Y no es tan fácil verlo en cuestiones menos importantes ni en algunas interrupciones negativas que nos molestan. Cuando lo meditamos bien o simplemente dejamos que transcurra el tiempo, entende...