¿SUFRIREMOS POR INCERTIDUMBRE?
Todos sufrimos por las diversas incertidumbres que nos presenta la vida. Tenemos dudas respecto a decisiones que tomamos, planes inciertos y dependientes de circunstancias externas a nosotros y que no dominamos, miedos por lo que ocurrirá en la política, en la economía o en nuestra vida familiar. Nuestro conocimiento, dinero, posesiones, salud y todo lo que consideramos valioso, puede perderse o multiplicarse fuera de nuestros planes. La inseguridad del futuro compite con nuestra fe en Dios, verdadero dueño del tiempo y de la vida. Si el pasado ya no está y el futuro todavía no llegó, ¿quedaremos paralizados desperdiciando el presente? La Biblia nos recomienda: “Si esperas condiciones perfectas, nunca realizarás nada. Los caminos de Dios son misteriosos como la senda del viento, o como la forma en que el espíritu humano se infunde en el cuerpo del niño aún en el vientre de su madre. Persevera en la siembra, pues no sabes cuál semilla germinará; quizá germinen todas” (Eclesiasté...