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¿QUIÉN PUEDE SACAR PUREZA DE LO IMPURO?

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  El Salmo 51 es el ejemplo de un salmo penitencial por excelencia (se llamaba así en la antigüedad a los salmos en los que se pedía perdón a Dios y al mismo tiempo, se suplicaba su piedad). Fue escrito por David que había sido elegido por Dios como rey de su pueblo en reemplazo de Saúl. Aprovechándose de su situación de privilegio como rey, tiene relaciones con Betsabé, que era una mujer casada y a cuyo esposo, manda a matar para quedarse con ella. Fue amonestado por el profeta Natán (2 Samuel 12:1-15). Entonces, genuinamente arrepentido, le dice a Dios: “Ten compasión de mí, oh, Dios, conforme a tu gran amor; conforme a tu inmensa bondad, borra mis transgresiones… Crea en mí, oh, Dios, un corazón limpio, y renueva la firmeza de mi espíritu” (Salmos 51:1, 10 NVI) .   Este Salmo es conocido con el nombre de “Miserere” (del latín “misereo”, que significa “tener compasión”) porque es la primera palabra del salmo en la traducción latina. La misericordia o compasión divina es ...

¿SOBRA PECADO O FALTA ENTREGA?

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  Cuando las cosas no ocurren como queremos podemos quedar ante la encrucijada o disyuntiva de pensar que hicimos algo mal o que nos falta entrega para esperar confiadamente en Dios. En el fondo de nuestro corazón está la duda: ¿Nos sobra pecado o nos falta entrega? La Biblia nos orienta al respecto, no solo con palabras sino con ilustraciones o ejemplos de vida que nos pueden ayudar en esta situación. El Salmo 42 es uno de los más leídos y disfrutados por creyentes de todas las generaciones porque trata esta cuestión y la resuelve. Se trata de una lamentación y súplica personal que se podría dividir en dos partes; ambas concluyen con el mismo estribillo. La 1° parte (vv. 1-5) trata del sufrimiento de un fiel creyente que se encuentra lejos de Jerusalén y del santuario y clama diciendo: “Cual ciervo jadeante en busca del agua, así te busca, oh, Dios, todo mi ser. Tengo sed de Dios, del Dios de la vida. ¿Cuándo podré presentarme ante Dios?” (v. 1, 2). Es una expresión sincera y prof...