¿CASA DE DIOS Y PUERTA DEL CIELO?
El patriarca Jacob sufrió y mucho. Fue creyente desde pequeño, pero su vida se fue complicando poco a poco. Estafó a su hermano, cambiándole sus derechos de hijo mayor por un plato de lentejas y engañó a su padre para ganar una bendición especial. Cuando quedó al descubierto, tuvo que huir. Perdió todo: a su hermano, madre, padre, amigos, hogar, herencia. Génesis 28:10-22 relata lo que le pasó a Jacob en plena huida. Había pecado contra Dios, contra su padre, y contra sí mismo. Amenazado de muerte por su hermano, dominado por el remordimiento, y solo en el desierto, todavía no había comprendido que el fin no justifica los medios. No tenía un conocimiento experimental de Dios. A pesar de sus acciones, Dios en su amor, se le revela a través de un sueño. “Cuando Dios quiere hacer algo con uno, cuando quiere darle una revelación mayor de su gracia, de su bondad, primero prepara el terreno de su corazón para que reconozca que le necesita, y luego revela su gra...